Todo el mundo sabe que las palabras viajan y se mezclan entre los hablantes sin importarnos mucho de dónde vengan. Una de las claves de la pervivencia de un idioma es que se nutra de palabras provenientes de otros países, de otros continentes, de otras culturas. El español recibe cientos y cientos de palabras que hemos adoptado como nuestras y salvo en casos muy específicos (por ejemplo salta a la vista que taekwondo no es palabra española), muchas veces ignoramos, olvidamos o desdeñamos el origen de esos vocablos.

Vente conmigo a este viaje delicioso por nuestro idioma.

ÁFRICA

En Sudáfrica inventaron los términos apartheid y bosquimano, procedentes del afrikaans, variedad del neerlandés que se habla en aquel país.

De la República Malgache recogemos el vocablo rafia, fibra muy resistente y flexible que se obtiene de la palmera del mismo nombre.

Del Congo banana, chimpancé o ébola.

Otras palabras de origen africano, pero de ningún país en concreto son bachata, marimba, quilombo y vudú, por muy hispanoamericanas que suenen.

ASIA

Comencemos por el taekwondo, única palabra coreana de nuestro diccionario y cuya traducción literal es arte de lucha con manos y pies.

Gracias al Tíbet decimos cebú o yeti.

Polinesia aporta una palabra que todos decimos y en la que todos hemos incurrido alguna vez: tabú.

De Hawai nos llega por ejemplo el ukelele, instrumento de cuerda tan de moda y cuya traducción es pulga saltadora.

China nos regaló el taichí o el. Hay una variedad de té que es el epazote (palabra precolombina, ya viajaremos por allí), que también se conoce como té borde, té de España, té de Europa o té de México. Luego tenemos el peor del mundo que es el té jodes en competencia con el té rrible. Perdón, voy a por el curare.

Desde Malasia nos llegan la cacatúa y el orangután.

Dalái lama es palabra de Mongolia.

Japón aporta muchas palabras fácilmente reconocibles: bonsái, kárate, manga, harakiri, emoji, kamikaze, karaoke, sushi… y también biombo, literalmente protección contra el viento.

El sánscrito, lengua del norte de la India, está bien representado en nuestro idioma con palabras tan de uso común como buda, karma, nirvana o yoga. También mandala, palabra que significa círculo. Sánscrito en sánscrito significa perfecto.

Y hasta aquí nuestro viaje por hoy.

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