Las palabras nacen, prosperan y también mueren llegado el caso. Tal cual. La mayoría de las palabras mueren por falta de uso. Por unas razones u otras, pero se van dejando de usar hasta que salen del diccionario. Que es tanto como decir que se van al limbo. Las palabras en desuso también evocan imágenes y costumbres perdidas, reflejan de algún modo la sociedad que les tocó vivir. He seleccionado una colección de palabras en desuso para ti.

Hoy con la letra F.

FALCAR. Cortar con la hoz.

Una de tantas palabras de la España vaciada. Otro hermoso término del campo que perdemos para siempre. Ay.

FARAUTE. Intérprete, persona que explica lo dicho en otra lengua.

Los nombres que reciben los traductores son todos fenomenales ¿verdad? Faraute, dragomán, truchimán, trujamán, trujimán

FASQUÍA. Asco o hastío, especialmente el que se toma de algo por su mal olor.

Una palabra que apesta como una bomba fétida. El cajón de los malos olores atesora unas cuantas joyas inolvidables: cacosmia es olor fétido, chero es mal olor, chucha es palabra colombiana para definir el mal olor en las axilas, juquencia y tufancina es mal olor en Honduras; en Venezuela el mal olor corporal y especialmente el de las axilas se llama violín. Lo dejo, que esto empieza a oler mal.

FAZOLETO. Pañuelo.

Si eres de Madrid esta palabra te va a interesar especialmente. ¿Por qué? Porque de una alteración de fazoleto llegamos a fazo y finalmente a safo. ¿Y sabes lo que es un safo? Es el pañuelo blanco de cuello del traje típico madrileño masculino. La gorra de cuadros blancos y negros se llama parpusa. Pa chulo yo, pichi.

FILAUCÍA. Amor propio.

Qué raro que esta palabra haya caído en desuso en estos tiempos de Instagram donde se cultiva el ego y el amor propio…

FLORECER LA ALMENDRERA. Encanecer prematuramente.

A George Clooney no le florece la almendrera ¿a que no? Pues eso, a otra cosa, mariposa.

FORÍNSECO. Que está de la parte de fuera.

No, no tiene nada que ver con intrínseco.

FRIGORIENTO. Dicho de una persona: Muy sensible al frío.

Ay, los pies, la cama, los varones y las mujeres… ay. Es otro ejemplo de palabra con mala suerte. Los hablantes empleamos frecuentemente a su prima hermana: calenturiento.

FUEGO PÉRSICO. Herpes zóster.

Uno entiende la asepsia de la definición. Después de todo la ciencia no ha de ser poética, sino precisa. Pero yo leo fuego pérsico y me suena a armaduras, caballos y a las cruzadas. Soy de otra época.

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